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Un grupo de intelectuales lanza un proyecto de diálogo
entre pensamiento, cultura, ciencia y economía

El Instituto Deliberar propone menos debate y más deliberación.
Debatir es enfrentar ideologías, deliberar es intercambiar ideas.

Se trata de renovar las ideas heredadas que son incapaces de afrontar, no ya el futuro, sino el presente. El objetivo es pensar para deliberar, deliberar para cambiar, cambiar para progresar. El “Proyecto Deliberar” (integrado en la Fundación Iatrós) incluye una revista electrónica, una colección de libros y encuentros públicos periódicos. Dirigido por los académicos José Lázaro y Enrique Baca, incluye en su Consejo Asesor a Albert Boadella, Victoria Camps, Félix de Azúa, Arcadi Espada, Carmen Iglesias, Antonio Muñoz Molina, José Luis Pardo, Fernando Savater y Francisco Sosa Wagner.

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No todos los diálogos son iguales. Debatir es vencer al rival y convencer al público de que compre nuestro producto (material o ideológico) y no el de la competencia. Gana el que logra imponer sus convicciones. Deliberar, en cambio, es ofrecer al interlocutor argumentos que desconocía y recibir a cambio de él otros que uno mismo ignoraba. Gana el que logra cambiar sus ideas por otras mejores.

Deliberar es también, a partir de ahora, un conjunto de actividades y publicaciones que defiende y practica el pensamiento libre sobre temas culturales y sociales. No pretendemos aportar más información, sino reflexionar mejor sobre la ya disponible, que es inabarcable. Los objetivos son eminentemente sociales y culturales; mantienen una estricta neutralidad ante la política partidista

Hay excelentes autores que exponen aisladamente sus opiniones y análisis en forma de monólogos. Deliberar pretende ser un foro de encuentro para el diálogo entre ellos.

Los instrumentos del Instituto Deliberar son:

1. La Revista Deliberar, de carácter electrónico (www.deliberar.es), que no publica artículos sino, evidentemente, deliberaciones. Cualquier texto (original o citado) de un determinado autor irá acompañado por otros con diferentes puntos de vista.

2. La Biblioteca Deliberar, una colección de libros escogidos, con preferencia por diálogos orales o escritos. Los textos irán seguidos de una deliberación en la revista sobre el tema tratado.

3. Los Encuentros Deliberar sobre la cultura actual en español: diálogos públicos con eminentes representantes del pensamiento, la ciencia, la cultura, las humanidades y las ciencias sociales en lengua española. Se celebrarán periódicamente en la Fundación Ramón Areces.

Los fundamentos conceptuales del Proyecto Deliberar son:

Hay necesidad de establecer cauces de dialogo constructivo entre los ámbitos científico, cultural y económico. Ese diálogo, o deliberación, es imprescindible en unos momentos en los que la llamada postverdad, las fake news y los fenómenos arracionales de todo tipo se han convertido en una constante, amenazando con perpetuarse sin remedio en un clima que podemos llamar “romanticismo adolescente” y que parece invadir todos los ámbitos sociales y políticos.
Por otra parte, el mundo en que vivimos está inmerso, desde hace más de veinte años, en las consecuencias de una revolución en los sistemas de generación, difusión y consumo de la información que no tiene parangón en toda la historia humana.
Al mismo tiempo siguen presentes ideas e ideologías que aparecieron y se difundieron en el siglo pasado y provocaron, en parte o en todo, tragedias sociopolíticas bien conocidas. Se puede decir, en síntesis, que la actual revolución tecnología y los avances científicos que la impulsan van mucho más deprisa que el pensamiento teórico y ello provoca un estancamiento en las formas de gobernanza y organización social.
Pensamos que la deliberación abre una posibilidad de examen sereno y constructivo de las ideas y posiciones actuales. Su núcleo está, como hemos dicho, en la actitud de escucha y rescate de la parte aprovechable que tienen diversas posturas, evitando la confrontación que aspira a la hegemonía intelectual. Supone, por tanto, una forma de abordar los necesarios reexamen y renovación de las ideas que hemos heredado y que están demostrando, de forma fehaciente, su insuficiencia como respuestas únicas al futuro, no ya lejano sino inmediato.